Ver a un niño leyendo hoy nos parece una imagen digna de hacerle una foto. Y es que, cada vez son más los que rehúsan un libro, o que solo leen aquellos que son obligatorios en los colegios e institutos (e incluso en esos momentos tratan de escoger los más finos). Fomentar la lectura de los niños no es cuestión solo de obligarles a leer, sino de que adquieran grandes habilidades que solo los lectores saben.

A menudo, un libro solo se ve como un conjunto de páginas que cuenta una historia, más o menos valiosa, pero poco más. Pero lo cierto es que leer trae consigo multitud de ventajas que conviene conocer para poder entender el porqué es tan importante fomentar la lectura en los niños.

Los grandes beneficios de leer un libro

La lectura de un libro no solo hace que conozcas una historia increíble que otra persona ha creado de la nada. En realidad, los libros enseñan mucho más. Y la prueba es que se pueden sacar algunos beneficios de la lectura, como son por ejemplo los siguientes:

Enriquecer el vocabulario

El castellano tiene casi 100.000 vocablos, pero en realidad nadie los conoce todos. Ahora bien, los jóvenes utilizan solo el 25% de esos vocablos, mientras que una persona de nivel medio podría conocer entre 500 y 1000. Un escritor medio, puede llegar a las 3000. Pero, ¿y el resto?

Es cierto que los libros no van a contener los 100.000 vocablos, pero sí que ayudarán a ampliar el vocabulario desde pequeños, y eso hará que sepan expresarse de manera adecuada en distintas situaciones.

Mejorar la concentración

Cuando se lee, la atención tiene que estar fija en el libro y en las letras y palabras que vas pasando. Al prestar atención y enfocarte al leer ayudas a que tu mente sepa concentrarse y a prestar atención a aquello que tienes entre manos.

Y favorece la comprensión.

Cuando un niño se concentra en lo que lee, se supone que, si le preguntas qué ha leído, sepa responderte de manera adecuada. Los comentarios de texto, esos que de pequeños había que hacer cuando se leía un libro, ahora están olvidados.

Y, sin embargo, eran valiosos porque te hacían atender al texto que leías y a asimilarlo en la mente para poder hacer un resumen de esa lectura.

Ejercitar la memoria con un libro

Hay estudios que afirman que, si no se utiliza la memoria, esta se va perdiendo. Hoy día, recordar algo tan sencillo como el número de teléfono de los amigos, o la dirección de la casa de tus familiares se vuelve a veces impensable, más teniendo un móvil a mano donde se guarda todo y no hay que memorizar.

En cambio, cuando terminas de leer un libro, lo normal es que te acuerdes de la historia, quizá no de toda, pero sí de muchas cosas. Y eso, a la larga, ayuda a que esos músculos y neuronas no se pierdan.

Aprender a escribir

Puede parecer una tontería, pero en realidad no lo es. Leer ayuda a aumentar el vocabulario, pero también a que, a la hora de escribir, te des cuenta de las faltas ortográficas que se cometen, porque es como si saltara una alarma en la cabeza que nos dijera que hay algo mal con una palabra.

Al principio puede que eso no ocurra, pero con el paso del tiempo (y la lectura de más libros), siempre y cuando haya concentración a la hora de leer, se consigue escribir sin errores, algo que hoy día se sabe que los niños son muy propensos a cometerlos.

Leer un libro puede ser aburrido cuando no te gusta la historia, el género literario o el autor. Pero cada persona tiene uno especial, ese que es el que aficiona a la lectura. Y desde pequeños hay que intentar encontrar ese libro ideal para obtener todos los beneficios que puede traer algo tan sencillo como lo es leer.

FUENTE: ACTUALIDAD LITERATURA

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