Hace unos años asistí a un curso de verano celebrado en la facultad de medicina titulado El cómic como herramienta de divulgación y comunicación científica. Allí que fui y me encontré con la sorpresa de que hay una cosa llamada medicina gráfica (Graphic Medicine en inglés) que se dedica a utilizar obras de cómic para explicar a todo tipo de público los pormenores de muchas enfermedades.
Si quieren saber más sobre este mundo de la medicina gráfica y las patografías les recomiendo este artículo de María Blanca Mayor Serrano en Tebeosfera, ponente que formó parte de aquel curso. También informo a los interesados de que en España existe un grupo sobre medicina gráfica que desde hace años que se dedica a reseñar y clasificar este tipo de material en diferentes páginas y blogs como ESTE.
Si bien es cierto que esta disciplina comenzó fijándose en el cómic, se puede extrapolar a otros géneros como el álbum. Teniendo en cuenta que, tanto el cómic, como el álbum se adscriben a las narrativas gráficas, unas donde texto, ilustración y secuenciación crean un discurso emergente diferente a la narrativa clásica, las características que se refieren a la medicina gráfica se pueden extrapolar de un género a otro sin problemas, pero con ciertas consideraciones.

En primer lugar hay que apuntar que la enfermedad abunda más en el álbum informativo, sobre todo con un carácter monográfico y didáctico, que en los álbumes de ficción. Hay cierta reticencia dentro del sector a la hora de utilizar la enfermedad como argumento dentro de un género dirigido al público infantil. “No es apropiado ni conveniente presentar a la infancia las miserias que tiene la vida” pensarán. Otra evidencia más del proteccionismo que se respira en el universo de la LIJ desde hace décadas.
A mi parecer, esto es un doble error porque, mientras que el álbum informativo se elabora sobre elementos descriptivos, fisiológicos y sintomáticos, el de ficción se puede permitirlos indagar en las relaciones entre el enfermo y su entorno (léase familiares, amigos y sanitarios) o el estado físico y mental del paciente, su propio diálogo, sentimientos y sensaciones, para ensalzar el lado humano de la enfermedad y elaborar el discurso poético que refleje otras facetas.
Otra de las características que debemos considerar es la estrecha relación que existe entre este tipo de álbumes y aquellos en los que la muerte es un hecho, sobre todo cuando nos damos cuenta de que en este tipo de álbumes abundan las personas mayores. Comparen la pequeña selección de hoy con este monográfico sobre la muerte y verán ciertas similitudes.
Por último, me gustaría llamar la atención sobre la condescendencia que suele ahondar en este tipo de producciones. Si me siguen con cierta frecuencia sabrán que odio esa faceta social de la LIJ que se construye desde el prisma buenista y políticamente correcto que tanto daño hace a lo literario. Abogo por presentar los problemas humanos desde una perspectiva honesta y fehaciente que prescinda de moralinas. Hay pocas cosas más humanas que considerar al otro como un igual y no como un ser desvalido e incapaz.

A continuación presento algunos de los álbumes que tratan diferentes tipos de patologías y apunto con tres estrellas aquellos que me gustan en exceso. Les pido que si conocen otros me lo señalen en los comentarios porque no es un tema muy manido y estaría bien completarlo en la medida de lo posible..
Del mismo modo, animo a las editoriales del ramo a ponerse en contacto con el grupo español de medicina gráfica, indicarles qué libros de su catálogo pueden ser susceptibles de incorporarse en sus, tan útiles, bases de datos y les remitan ejemplares para su valoración y catalogación.
SÍNDROME DE DOWN
Gusti. Mallko y papá. Océano Travesía. [***]
Claude Helft y Madeleine Brunelet. Inés crece despacio. Serres.
CÁNCER
Marisa López Soria y Alejandro Galindo. El hijo de la amazona. Iglú.
L. Dwight Holden y Michael Chesworth. El mejor truco del abuelo. Fondo de Cultura Económica.
ENFERMEDAD DE ALZHEIMER
Elena Val. Nubes en la cabeza. Akiara Books
Rolf Barth y Daniela Bunge. Mi otro abuelito. Lóguez.
Laia Massons y Zuzanna Celej. Mi abuelo pirata. Akiara Books.
Alaine Agirre y Ainara Azpiazu. Mi abuela es un niño, como yo. La topera.
Adeline Yzac y Éva Offredo. Señor Mayor. Silabario.[***]
Pablo Caracol. Me gustan los globos. Narval.
Arancha Ortiz y Javier Hernández. Como ella me enseño. Libros de ida y vuelta.[***]
Pepe Serrano y Álvaro Ortiz. Despistado. Anaya.
AUTISMO
David Gómez, Susana Peix y Carolina Luzón. Leo no es un extraterrestre. Libre Albedrío. [***]
Alaine Agirre y Maite Gurrutxaga. Martín. La topera. [***]
Ana Tortosa y Nicoletta Tomás. Mariluna. República Kukuludrú.
Lawrence Schimel y Juan Camilo Mayorga. ¡Qué suerte tengo! SM.
André Nevés. Tono. Diego Pun Ediciones.
Marco Berretoni Carrara y Chiara Carrer. Háblame. Kalandraka. [***]
Rose Robbins. Mi hermana y yo / ¡Hablar no se me da bien! Loqueleo Santillana-
DEPRESIÓN
Shaun Tan. El árbol rojo. Barbara Fiore. [***] 
Gregie de Maeyer y Koen Vanmechelen. Juul. Lóguez. [***]
CEGUERA
Jimmy Liao. El sonido de los colores. Barbara Fiore. [***]
Ariel Andrés Almada y Sonja Wimmer. La niña que caminaba entre aromas. Cuento de luz.
Menena Cotín y Rosana Faria. El libro negro de los colores. Libros del zorro rojo. [***]
PARAPLEJIA
Daniel Nesquens y Riki Blanco. Como pez en el agua. Thule. [***]
Meritxell Martí y Xavier Salomó. Bajo las olas. Flamboyant. [***]

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.